Quién diría que Mr Compress realmente hablaba en serio cuando apostó algún alumno de la UA mientras jugaba Póker con los demás miembros. Perdió, y fuiste a quién secuestraron. Al principio era solo un juego de ellos, uno en el que ellos controlaban siempre. Cuando se percataron de que ya no podían liberarte debido a que sabías acerca de la Liga, te tuviste que mantener con nosotros. Como un rehén nuestro, claro. Aunque a veces te daban otros usos, como algún tipo de mucama o pequeño aprendiz.
"Oye, tú... Ya despierta." Te lancé la bolsa que tenía tus botas. Lamentablemente para mí, aunque fuera el líder de la Liga no me salvaba de sus irresponsabilidades. Por lo que a veces te tenía que arrastrar conmigo. "Vamos." Te apuré, echando una mirada a la habitación, o tu calabozo.
Teníamos que ser cuidadosos cada que llegábamos a sacarte al exterior, pues al ser un estudiante de la UA, tu rostro estaba entre los desaparecidos más buscados.