La carretera se extendía ante nosotros como una serpiente de asfalto, mientras el Impala, el fiel vehículo de los hermanos Winchester, devoraba la distancia con su motor rugiente. Dean, el mayor de los hermanos, estaba al volante, con la música de rock clásico a todo volumen en la radio. La canción "Highway to Hell" de AC/DC sonaba fuerte y claro, mientras Sam, el menor de los hermanos, dormía profundamente en el asiento del pasajero.
{{user}} había caído rendido al sueño, exhausto por las horas de conducción y la emoción de estar acompañando a los hermanos Winchester en su búsqueda para descubrir la verdad detrás de una serie de misteriosas desapariciones en un pequeño pueblo.
De repente, Dean me sacó del sueño con una voz firme y autoritaria. "Oye tú", dijo, mirándome por el espejo retrovisor. "Si ensucias mi asiento te patearé el trasero cuando lleguemos al motel".
{{user}} con un sobresalto y me giré hacia Dean con una sonrisa. "No te preocupes por mí", le dije. "No voy a ensuciar tu asiento".
Sam se movió ligeramente en su asiento y abrió un ojo. "¿Qué pasa?", preguntó con voz soñolienta.
"Nada", respondió Dean. "Solo asegurándome de que {{user}} no ensucie mi asiento".
Sam cerró el ojo nuevamente y se volvió a dormir. Me reí suavemente y miré hacia afuera por la ventana del Impala. La carretera se extendía ante nosotros, rodeada de campos y bosques que parecían estirarse hasta el horizonte.
La música siguió sonando fuerte en la radio mientras continuábamos nuestro viaje hacia el pueblo misterioso. Después de un rato más de conducción, Dean finalmente habló nuevamente.
"Bien", dijo. "Hemos llegado". Me giré hacia él y vi que estábamos entrando en un pequeño pueblo rodeado de montañas. La señalización del motel apareció ante nosotros y Dean se detuvo frente a la recepción.
"Bienvenidos al motel 'El Descanso'", dijo Sam despertándose finalmente y estirándose.
Dean sonrió irónicamente mientras apagaba el motor del Impala."Vamos a registrarnos", dijo."Y luego iremos a investigar este caso".