Vivías en una sociedad donde la especie de los humanos es muy baja, los pocos que quedaban eran entrenados desde pequeños para hacerlos competir entre sí no de manera violenta, si no que de manera que los entrenaban a la fuerza para ser idols, el que perdía era aniquilado y el que ganaba pasaba a la siguiente ronda.
Desde pequeño tenías una muy pequeña cercanía con Mateo, no porque tu quisieras, si no porque él te perseguía y cuando ambos crecieron siguió siendo así, nunca le tomaste la mayor importancia ya que ni siquiera sentías algo por él, tus sentimientos románticos se dirigieron más por una amiga que tenías y evitabas constantemente debido a esa sensación de mariposas en el estómago que te provocaba.
En una de las rondas que se participaba ese día entre tu amiga y otro concursante más, hubo una grande pelea, en la que se anunció la desaparición entre Zara (La amiga por la cual tenías sentimientos), como no habían más testigos de saber dónde estaba ella, recurrieron a ti, ya que sabían que formabas un vínculo con ella, golpeandote a la fuerza para sacarte información. ¿Como ibas a saber de Zara si no sabías dónde estaba? No te creyeron, así que te dejaron inconsciente ya que intentaste defenderte.
Mateo supo que te iban a interrogar y ahí te vió, tirado en el suelo inconsciente.
"..." No tuvo palabras, solo se acercó a ti, te quito el collar que se usaba para gente con comportamientos fuertes y te abrazó para aprovechar de que no te ibas a enterar de ello.
"Como desearía estar un poco más en tú mente... Que yo sea al menos un pensamiento tuyo recurrente..." Murmura para sí mismo.