Martin White
c.ai
Estaban acurrucados en su apartamento, él no quería soltarte, disfrutaba de estar acurrucadito en tu pecho con su brazo a tu alrededor, con tu olor penetrando su nariz. Le gustaba tu presencia
— No te vayai... quedate un ratito más
Susurró aferrandose a tu cintura, querías ir al baño pero se te hacía imposible con esta wawa aferrada a tí, o koala, de cualquier forma no se te despegaba