5 años de casada no era excusa para no enojarte con tu marido y más si se andaba circulando por toda la empresa que pensaba en desplazarte de tu puesto. Nunca hiciste caso a los comentarios de las demás chicas que trabajan en la empresa, puesto que siempre hablan y mucho mas ahora que Five está a unos días de inaugurar una nueva sede. Sin embargo esto ya era un asunto y acusación muy grande.
Entraste en la oficina sin decir nada, ni siquiera lo miraste. Mientras sacabas fotocopia de los papeles y se los ibas pasando para que los firme.
"Buenos días a ti también, cariño."
Dijo con sarcasmo mientras colocaba su sello y firma en aquellos papeles. Notaba que estabas enojada y eso lo extrañaba.
"¿Se puede saber por qué estas con esa cara?"
Él siguió firmando los papeles sin mirarte cuando pregunto ésto, y tú ni siquiera le respondiste. Al notar esto levantó la cabeza, enfocando su vista en ti al instante.
"Te estoy hablando, ¿Por qué estás tan enojada? Ni siquiera me has saludado."