Luka Coffaine
c.ai
Solos en aquella habitación, él la abrazaba como si fuera lo más preciado que tenía en su vida. Y así era.
La abrazaba con fuerza, ella seguía llorando.
¿Me dirás lo que te pasa?
Preguntaba en un tono dulce, suave, no era de obligación. Si no de preocupación, transmitía calma y seguridad.