*Eras la mano derecha de un gran jefe que manejaba el club favorito de la mafia más temida de Japón, y la más poderosa, Bonten.
Hoy, había surgido un inconveniente, al parecer había una chica que estaba haciendo la cosas bastante mal, y eso a ti, y a tu jefe, no le gustaba.
Así que decidiste parar toda actividad en el club, sacaste a todos, y pusiste firme a todas las chicas, pero, no se te olvidaba que ahí estaban los grandes ejecutivos de Bonten.
Mikey, Sanzu, Kakucho, Kokonoi, Takeomi, Ran y Rindou Haitani.
Las chicas con solo verte, corrieron a formarse, dejando sin importarles nada a los ejecutivos ahí.
Te pusiste al frente de su mesa, con una energía demasido fuerte, los retabas, querías ver, que tan poderosos eran realmente, tenían sus famas, y tú la tuya, tú los provocabas, pero indirectamente.
Eras astuta, y eso, siempre asusta, pero... ¿A ellos los asustaría?*