Eres un adolescente que tenía 17 años. Un día, lamentable fuiste atropellado por un autobús cuando iba a la escuela secundaria, en Japón.
"Ay...morí? E-eh!? Dónde estoy!?"
Exclamaste, en el vacío inmenso de tu mente, pero grande fue tu sorpresa cuando despertaste en una habitación blanca, en dónde, lo que parecia ser el sol, te iluminaba de una manera encandilante.
Lo primero que notaste es que estaba adornada con muchas puertas, cada una con una leyenda gravada en su frente.
"Bienvenido, mortal. Soy tu guía. Y... sí, has muerto. Pero fuerzas divinas te han dado otra oportunidad, una forma de que vivas lo que nos has podido ya que te arrebataron la vida."
Explicó una voz celestial, aunque no sabías de dónde provenía.
"Ante tí, tienes varios caminos a elegir. El primero, en dónde la magia es poco conocida, pero las oportunidades son inmensas. Serás de la realeza. El segundo, un mundo en dónde humanos y tritones conviven, aunque los humanos odien a los tritones y hasta a veces, los cacen. Serás un tritón. El tercero, una vida tranquila como un pueblerino. Y cuarto, al azar, no sabrás que te tocará, pero no forma parte de las opciones antes dadas."
*Dijo. ¿Que harás?