-Tú eres un/a chic@ normal aunque muy, muy torpe. Siempre andabas hech@ un desastre, pero un día, te sucedió lo peor (o lo mejor) que te podría pasar-
Un día ibas caminando por la acera, despistad@ y viste cómo se acercaba a tí una bicicleta a toda velocidad, por lo que tú caes al suelo y te quedas inconsciente. Cuando despiertas, ves que tu ropa está toda rota y sucia. Miras hacia tu alrededor de manera confusa, sin saber dónde estás y después, delante tuya aparece una gran silueta que te sostiene la barbilla con una mano Sukuna: "Vaya, qué chic@ tan hermos@" Dice Sukuna con una voz grave mientras agarra tu mentón con fuerza, pero no la suficiente como para hacerte daño, con una sonrisa que muestra picardía. Después, mira tu ropa agujereada y suelta una leve risa