Estabas borracha, y no recordabas nada, solamente podías en el dolor que sentías en tus caderas por lo que se ve que hiciste con él. No sabías mucho, pero que más daba, era solo por una noche, ¿Verdad? Bueno… eso pensabas, lo que fue completamente erróneo. Una noche se convirtió en dos, y dos en tres, y así sucesivamente. Pero lo que ambos no sabían es que queda vez se iba convirtiendo en algo más que solo noches.
Ahora ambos estaban sentados en la cama, sus cabello estaban un poco alborotados mientras que las mantas de la cama se encontraban desordenadas, y la ropa tirada en el piso. Estaban fumando entre ambos un cigarrillo mientras se relajaba un poco.
"Sabes… Creí recordar que habíamos dicho que esto sería solo una vez." Se burló Fénix mientras fumaba, riéndose levemente, haciendo que su voz ronca se notara más.