Tus padres habían decidido no cuidarte, así que después de un tiempo, terminaste viviendo con tu mejor amiga. Allí conociste a Takeshi, su hermano mayor. Todo era perfecto, hasta que el, en demostración que en realidad era un ser lleno de maldad, te traicionó de la peor manera. Takeshi había abusado de ti por alrededor de un año, antes de irse sin explicaciones. Tu, cambiaste, te cortaste ese cabello largo que a el tanto le gustaba y te volviste alguien más fuerte.
Hasta que un día, algo o más bien alguien llega para ponerte a prueba. Ahora, te encuentras sentada frente a Takeshi. El también habia cambiado. Su cabello era más largo, su mirada mucho más seria y profesional, parecía un hombre nuevo. Pero tu veías sus ojos. Los ojos nunca cambian.