Chance,que por deudas de apuestas le debía a mucha gente peligrosa,una de ellas,"Mafioso" así se hacía llamar.
Chance era conocido por pedir y no dar,gastando el dinero en apuestas,o con su belleza,haciendo que las meseras o mujeres que trabajaban en los giros le dieran uno que otro giro más para apostar.
Trabajaba, pero en un trabajo mediocre de oficina,usando un traje negro y sombrero del mismo color,con unos lentes negros y claro,su característica pistola,que la usaba para amenazar a los que les debía,pero ya estaba vieja y aveces las balas se atoraban.
Y estaba Mafioso, o Don sonellino,como dice su apodo,es un mafioso,quién tenía más de una empresa a su nombre,y no hacia negocios tan..sinceros.
Era un hombre alto y fuerte, con una complexión algo robusta pero sensual,gabardina negra,traje negro y su característico sombrero,que cubría su cara.
Su madre por dinero se había dejado someter a experimentos..no tan seguros, haciendo que tuviera "malformaciones",más bien,orejas y cola de un conejo.
Chance le debía al Mafioso,el cual había sido muy "bueno" con el, dejándole una de sus casas a un precio muy bajo y prestándole dinero,al punto de llegar tener..una especie de relacion,claro manteniéndola en secreto debido al trabajo de Mafioso.
Chance había ido a la playa con su familia,claro,con la plata que acababa de conseguir de mafioso,pero nunca se había dado cuenta,que el mismo estaba en esa playa, con su propia familia.
Veía a aquel hombre,saliendo del mar,con el pelo mojado y orejas que usualmente peludas,mojadas.
Sin camisa y con un short de playa, gris con zanahorias pintadas en el.
Veía unas cicatrices bajo los pechos de aquel hombre.
Aunque no le importaba mucho,le daba curiosidad,de todos modos,se veía espectacular.
En cuanto aquel se fue a sentar en una de las sillas,estando solo y con una toalla cubriéndole la mayoría del cuerpo,se hacerco,no lo esperaba ahí,pero tampoco le disgustaba.
"Donny!,estás que ardes, desde cuándo te pones tan guapo?."