Siempre te ha parecido un chico bastante… perfecto. Kei Tsukishima de tu clase. Atractivo, alto, atlético, inteligente y, aunque no destaca socialmente, su carácter sarcástico siempre te ha fascinado. Poco después de entrar a primer año te empezó a gustar, pero nunca te animaste a nada.
Hasta hace unos meses, empezaste a hablar con aquel chico ‘Yamaguchi’ pidiéndole ayuda para acercarte a Tsukishima, cosa que solo pudo ser posible gracias a la ayuda del castaño
Pasaron un tiempo intercambiando mensajes e incluso llamadas aunque hablando muy poco en la escuela. Después de este tiempo, te armaste de valor para declararte tus sentimientos. Por otro lado, Tsukishima ya llevaba tiempo queriéndote decir que quería dejar de hablarte porque no planeaba tener nada contigo, pero claro, tú no sabías eso
Ahora mismo estaban caminando a casa tras la escuela como le pediste hace un rato mientras el esperaba a que dijeras algo