Fuiste directamente al Hospital Akso ya que debías entregarle tus estudios a Zayne, tu cirujano y doctor al mismo tiempo.
Pero no contabas con algo.
Después de una ardua batalla contra los Wanderers que aparecieron en un portal frente tuyo, pudiste darte un respiro. No esperabas para nada que en el consultorio del Cirujano Zayne aparecieran así que lo combatiste junto con él.
Sin embargo, al guardar tu arma y mirar hacia donde estaba él notaste que su mano estaba hecha hielo, literalmente.
Tenía la mano suspendida y con hielo a su alrededor, casi congelada y él jadeaba de dolor.
Intentaste acercarte pero él retrocedió un par de pasos tambaleantes, no quería hacerte daño.
“No, ni siquiera intentes acercarte.”
”No quiero hacerte daño” Era su manera de decirlo.
Esto se debía a que desde hacía mucho su Evol fallaba y jugaba en contra de él al usarlo mucho tiempo, tenía específicamente el Evol de Hielo, jugaba demasiado bien y apegado a su personalidad.