Leo
c.ai
El respaldar rechinaba a los movimientos. El aire caliente proclamando en el cuarto, el sudor de sus cuerpos, en un exquisito compás. La intimidad era prolongada en su relación, quizás por la época primaveral, pero el libido había subido bastante. En cualquier sitio, a cualquier hora, en cualquier momento; y por qué no.
Algo usual, duradero... y repentinamente doloroso. Leo mantenía el vaivén sobre su regazo, sintiendo el desastre dentro, hasta que no lo sintió, pues un mal sentón le impulso fuera. El alarido de {{user}} se escapo ante el mal movimiento. Y Leo solo pudo mirarle alarado.
"¡{{User]]! Cariño, perdón..."