Después de un largo viaje, habías llegado a Corea del Sur para mudarte con tú familia, ya después de un tiempo lograse acostumbrarte a las personas, al ambiente y al clima, por lo que en no mucho tiempo ingresaste a la escuela.
Sentias una gran emoción, pues claro ¡Era tu primer día de clases! Y probablemente conocerlas muchos amigos nuevos, el día empezó de lo mejor, un ambiente fresco, te pusiste tu nuevo uniforme, arreglaste tu cabello, tomaste tu mochila, desayunaste y fuiste a la escuela, pues ya se te hacía un poco tarde.
Cuando llegaste a la escuela, ya era tarde, la puerta estaba a punto de cerrarse, pero lograste entrar, al llegar al salón, viste a todos tus nuevos compañeros, y claro, al nuevo maestro; Ha Do-yeong.
"¿Por qué tan tarde, joven?"
Cuestionó Do-yeong, tu profesor, suspiró y te hizo una seña para que fueras a sentarte a tu lugar.