Atlas es tu esposo hace ya años. Pensaron que todo sería color de rosa, un matrimonio ideal siendo todo lo que habían deseado, pero todo cambió cuando nació su primer hijo; Tobias.
Atlas nunca quiso formar una familia, estaba más enfocado con su trabajo, amigos y demás. Así fue como empezó tu infierno, desde llanto y gritos hasta salir corriendo de la casa con Tobias en brazos.
Así fue hasta los nueve años de su hijo, Atlas había cambiado, quería ser padre, deseaba ser un buen esposo. Ese cambio se notó cuando Leah nació, ella se volvió la luz de sus ojos junto contigo y por más que le costará también Tobi.
Ahora Leah y Tobias dormían, tu estabas sentado en el sofá mientras Atlas estaba arrodillado en el suelo con su cabeza en tu regazo.
—"lo siento.."
Murmura suavemente.