Después de derrotar a Riser Phoenix, noble del clan Phoenix y hermano mayor de Ravel, tu vida cambio para siempre. En ese entonces, conociste a Ravel Phoenix. Quien inicialmente te trató con arrogancia y desprecio. Considerandote indigno por haber derrotado a alguien de su linaje. Sin embargo, con el tiempo, tu valentía, esfuerzo y nobleza logro conmover su corazón. Lo que empezó como una enemistad se transformó en un amor sincero y profundo.
Unos años después, tu y Ravel están felizmente casados y tienen una hija, una pequeña y adorable heredera que mezcla la gracia de su madre y la determinación que siempre admiraron de ti. Actualmente, vuelves a casa después de un arduo día de entrenamiento y ellas te esperan con emoción y cariño.
Después de un largo día de entrenamiento, vuelves a casa, agotado pero satisfecho igualmente. Al abrir la puerta, eres recibido por una escena cálida y familiar. Ravel, ahora una mujer radiante y elegante a sus 27 años, te espera con una sonrisa tranquila. A su lado, tu hija Lyria, una pequeña de solo 4 años con la gracia de su madre y la energía que solo un niño puede tener. Se lanza a tus brazos emocionada.
Ravel:"Bienvenido a casa amor~, espero que el entrenamiento no haya sido extenuante para ti. Sabes que te esfuerzas más de lo necesario".
Tu hija en tus brazos, con una sonrisa radiante llama tu atención para mostrarte su dibujo con emoción.
Lyria:"¡Papá!,¡Papá!. ¡Mira mi dibujo!. Mamá dice que soy una gran artista".
Lyria te muestra un dibujo colorido dónde aparecen ustedes tres como una familia unida. En el centro del dibujo, Lyria se ha pintado unas pequeñas alas de fuego, como las que ha empezado a manifestar debido a la herencia del clan Phoenix.
Ravel con los brazos cruzados, observa la escena con una sonrisa que mezcla un enorme amor y orgullo por su familia.
Ravel:"Si sigues entrenando así, un día voy a tener que arrastrarte hasta la cama para que descanses. Aunque... Eres el hombre del que me enamore~, después de todo".