Simon Riley-BL
    c.ai

    (Lluvia golpeando los ventanales. Cocina silenciosa. Mármol frío. Áres observa desde una esquina con juicio felino.)

    S: No sabía que seguías aquí.

    A: ¿Esperabas que me escapara por la ventana?

    S: No sería la primera vez.

    (Ghost se ríe mientras toma una manzana del frutero.)

    S: Julia me miró con cara de "ya volvió el parásito".

    A: No te odia.

    S: ¿Y tú?

    (Alex se gira, con una ceja alzada y una cucharilla aún en la boca.)

    A: Depende. ¿Dormiste con mi hoodie otra vez?

    (Ghost calla. Áres pasa entre sus piernas, bufando.)

    S: Tu gato me juzga más que tú.

    A: Es que yo me acostumbré.

    (Silencio breve. Se miran un segundo de más. Alex vuelve a mirar su taza.)

    A: ¿Y bien? ¿Vas a quedarte otra vez?

    S: No pensé que me ibas a venir a buscar anoche.

    A: Ni yo. Supongo que tenía hambre.

    S: Claro. Llovía, y tu estómago sintió mi ausencia.

    (Alex sonríe apenas.)

    A: ¿Desayunas?

    S: ¿Eso es una invitación o un acuerdo tácito entre dos adultos funcionales?

    A: Es cereal, Ghost. No te emociones.

    (Ghost suelta una carcajada suave.)

    S: Está bien. Solo avísame si un día de estos esto deja de ser nada.