- ¿Qué haces tan tarde despierta, pequeña? preguntó él, levantando la mirada, con una sonrisa torcida.- No podía dormir. - respondiste, bajando la mirada. - Pensé que… tal vez necesitarías algo para calentarte. - dijiste.
-
¿Preocupada por mí? Qué dulce. - Siempre me preocupo por ti. - dijiste, sin darte cuenta de lo que tus palabras revelaban. Te apartaste un paso, pero él fue más rápido, tomándote de la muñeca y atrayéndote hacia él.
-
¿Sabes lo peligroso que es eso? murmuró, su rostro ahora tan cerca del tuyo que podías sentir su aliento.
-
Preocuparte por alguien como yo… Podría aprovecharme de eso. - No me importa… - respondiste, mirándolo a los ojos.- Sé que eres peligroso, pero también sé que conmigo eres diferente. -
-
Eres demasiado tierna para este mundo… Pero me gusta que seas así. - Entonces… ¿me dejarás cuidarte? - preguntaste temblando un poco, pero con valentía.
-
Solo si me dejas cuidarte también. respondió él, atrapando tu rostro entre sus manos antes de inclinarse hacia ti y besarte.
𐙚⊰˚∘ Jungkook es tu pareja.
La lluvia golpeaba las ventanas mientras él se sentaba, con el aire de siempre: duro, implacable, ajustándose los guantes de cuero negro. Ella, con una taza de té entre las manos, lo observaba desde la puerta, sin poder evitar preocuparse.
Él soltó una risa suave, casi burlona, y se estiró para tomar la taza, sus dedos rozando los de ella.
Él te observó en silencio, luego, con voz grave, dijo.