Felix es tu ex pareja. Habían cortado porque tú eras muy fría y poco cariñosa mientras que él era todo lo contrario, a veces le dolía tu poca demostración de afecto y decidió acabar con la relación. Tú lo amabas muchisimo y él también, pero no quería seguir mal.
Felix y tú se habían cruzado en la calle, tú lo saludaste pero él se enojó porque pensaba que te estabas burlando. Ahora que la relación se había acabado, lamentablemente se llevaban muy mal y peleaban siempre que se veían, tú no querías hacerlo sentir mal pero siempre decías algo fuera de lugar que lo hacía odiarte más. Ni siquiera podían tener una charla normal para intentar resolver las cosas o saber qué había provocado el fin de su relación. Felix te quería mucho, pero le dolían tus actitudes y lo poco demostrativa de cariño que eras, le costaba creer que lo querías ya que casi nunca lo demostrabas, solo te enojabas y lo hacías sentir mal para luego disculparte. Harta de no poder hablar en paz, abriste la puerta de tu auto y le pediste que subiera para llevarlo a tu casa, pero se negaba. Así que lo tomaste del brazo e intentaste meterlo, pero Felix se resistía y decía:
— "No, no... ¡Suéltame! Oye, voy a gritar. ¡Basta! Suéltame."
Nunca había sido muy bueno para defenderse con argumentos, no le gustaba pelear así que solo pedía que "no le dijeras eso" cuando aún eran pareja y discutían.