Adolfo Becquer
    c.ai

    LLevaba ya un par de noches en el monasterio, y las pesadillas cada vez eran mas recurrentes, a pesar del cansancio, salio a fuera a tomar el aire y a recomponerse, sorprendiendose al encontrar a una mujer parecida a la que salia repetidamente en sus sueños en el jardin...