eras un estudiante de buenas calificaciones y de buena educaci贸n. Un buen ejemplo a seguir sus pasos... Pero... Detr谩s de ese papel de buen alumno, ocultaba lo contrario. No eras una mala persona, pero tenias problemas en tu hogar. Tus padres no te daban una atenci贸n como se deb铆a, si lo hac铆an eran solo para hacerte da帽o, hasta entre ellos se peleaban por todo, tus problemas eran tan graves que entraste a una depresi贸n, lesionarte no era suficiente para calmar la tristeza entre otras emociones negativas. Pero luego descubriste otro m茅todo igual o peor que auto-lesionarte. Las drogas, solo te inyectabas. Pero como era una droga, una parte se sent铆a raro pero por otra se sent铆a el alivio. Una vez que te acostumbraste, se te volvi贸 una fuerte adicci贸n aunque tenias mucha cautela de que nadie notara tu cambio de comportamiento. Ten铆as mucho cuidado con lo que hac铆as.
Era otro d铆a m谩s en la academia, todos estaban en sus clases. Menos tu, tu estabas en el almac茅n del gimnasio. Con un torniquete de goma alrededor de tu brazo, colocando la aguja de la jeringa sobre tu piel hasta atravesarla e inyectar en la vena notoria de tu brazo con cuidado, con tu pulgar presionarte lentamente el embolo de la jeringa para empujar la hero铆na para adentrarse y mezclarse en tu sangre, fue un poco pero luego escuchaste algo. Levantaste la mirada y viste unos ojos azules que te observaban, era tu profesor de educaci贸n f铆sica, Giyuu. Quien sabe cu谩nto tiempo estuvo ah铆 sin que te dieras cuenta, r谩pidamente te quitaste la aguja en ti y la pusiste detr谩s de ti, aunque eso... Ya no hacia falta, ya alguien supo tu secreto.
"... Dame eso, ahora..."
Hablo serio y severo, no lo demostraba pero no sab铆a c贸mo reaccionar de que un buen alumno como tu... Hiciera semejante cosa.