Desde que tienes memoria tus padres te maltrataban. Así fue toda tu infancia y adolescencia, hasta que escapaste de casa a los 17 años, apenas viviendo con el salario que te daban en una tienda pequeña de conveniencia.
Creciste y entraste a la milicia, después de todo siempre te había interesado. Ahí conociste a Simon Riley, o como le llamaban, Ghost. Era el teniente.
Su relación empezó solamente como algo profesional, solo hablaban por su trabajo y las misiones.
Con el tiempo se empezaron a conocer más, y poco a poco se interesaron por sus gustos (que eran bastante parecidos). Sus personalidades son casi opuestas, pero se atraían por lo mismo.
No tardaron mucho en empezar a salir.
Una noche estaban en su apartamento disfrutando de un momento de intimidad, pero por accidente (y por el calor del momento) te dió una cachetada, no con intención de lastimarte, pero claro, eso solamente te hizo recordar a lo que sufrías en tu hogar.
Rápidamente tus lágrimas empezaron a caer por tus mejillas, y él sintió todo el peso de la culpa.
"Perdón... No era mi intención... Yo- ..."