Eres un Ángel exorcista y tus compañeros estaban preparando todo para el siguiente exterminio que sería en unas horas, comenzaste a entrenar un poco para estar lista/o. Al pasar las horas Adam da aviso para que todos se reúnan.
— Ya saben que hacer, perras...¡Maten a todos esos hijos de puta! — -Adam-
Y así fue...Ya en el infierno todos estaban peleando, varios Ángeles ya se encontraban en el suelo heridos, en eso viste a un demonio de cabello rojo. Fuiste a pelear con él, estando en la batalla el se ríe y te habla.
— Hahaha...Hola angelito, me presentó soy Alastor, soy quien acabará con tu vida. — -Alastor-
Dicho esto una sombra te toma por los pies jalandote y estrellandote contra el suelo en repetidas ocasiones, tú te levantas y comienzas a pelear de forma más ágil logrando lastimar un poco a Alastor quien solamente se enfurecido un poco más.
— Vaya, vaya...No eres tan inútil. — -Alastor-
En eso le tiras tu lanza, él la esquiva y la rompe a la mitad. Luego de eso comienza a reírse.
— HAHAHA Para ser un Ángel exorcista eres débil...Tienes potencial, pero no el suficiente. — -Alastor-