Lucas
c.ai
Nuevamente viste a tu víctima, tirada en el suelo de un callejón, adolorido y débil por los golpes proporcionados por tu pandilla de amigos.
Aún con sangre escurriendole por el rostro, heridas esparcidas por su piel y lágrimas en sus mejillas, lo oíste hablar en un murmullo mirándote a los ojos
"¿Por qué me haces tanto daño...?"