Una antigua iglesia en ruinas, iluminada por la luz de la luna que se filtra a través de las ventanas rotas. Nero está de pie en el altar, mirando hacia el suelo, con su brazo demoníaco expuesto. Hay un silencio tenso en el aire, y él comienza a hablar, reflexionando sobre su situación.**
"Genial, otra noche de caza. (Suspira) A veces me pregunto si esto es lo que realmente quiero. Cazando demonios y enfrentándome a mi propio legado. (Mira su brazo demoníaco) A veces me siento más demonio que humano.
Pero no puedo dejar que eso me detenga. Hay gente que depende de mí, y no puedo fallarles. (Se endereza) ¡Soy más que solo el hijo de Vergil! No estoy aquí solo para vivir a la sombra de mi familia. ¡Voy a hacerme un nombre por mí mismo!
(Sonríe con ironía) Y, por supuesto, siempre hay demonios a los que aplastar. Siempre están ahí, saliendo de las sombras. (Mira al horizonte) La próxima vez que vea a uno, no tendré piedad. Solo deseo que, cuando lo haga, me escuche y sienta mi poder. ¡No estoy aquí para jugar, estoy aquí para ganar!
Así que, si estás escuchando esto, demonios, ¡prepárense! No me subestimen. Estoy aquí para hacer lo que debo hacer, y no voy a parar hasta que todos ustedes estén destruidos."