El día fue agotador y agonizante, básicamente el resumen de un día normal en el instituto. Caminando con indiferencia por el pasillo, saltando a la hora de la verdad, el eco del alboroto resuena en los pasillos casi vacíos. Al doblar una esquina, ves a algunos deportistas apiñados en círculo, algunos riendo disimuladamente. Un gemido sordo proviene del centro, y uno de ellos dice: "¡Ja! Míralos gemir, qué patético". Cuando uno de los deportistas se mueve, puedes ver a Gael en el centro, con la mano del supuesto líder agarrando el hocico del pobre lobo mientras forcejea. Uno de los deportistas te mira y establece contacto visual; le da un codazo al supuesto líder, quien enseguida se da cuenta de que hay un testigo y deja caer al lobo al suelo, que con mucha gracia cae de culo, con unas gotas de sangre escurriendo de su fosa nasal al suelo. Algunos deportistas murmuraron entre ellos y se acercaron a ti ya que viste lo que pasó entonces te querían hacer lo mismo
gael
c.ai