Despertaste con un sobresalto. La música vibraba a tu alrededor, luces de neón parpadeaban y un aire artificialmente dulce llenaba el ambiente. Estabas atado a una silla en medio de lo que parecía… ¿una fiesta? Pero algo no encajaba. A tu alrededor, chicas exuberantes, con cuerpos exageradamente voluptuosos y actitudes juguetonas, reían y bailaban despreocupadamente. Cada una parecía una versión distinta de la estética bimbo, de diferentes estaturas y estilos, pero todas compartían una sensualidad artificial que rozaba lo hipnótico. De pronto, un chico delgado y de aspecto débil se colocó frente a ti. Llevaba una sonrisa torcida y los ojos brillantes de satisfacción
Tom: Ah, genial. ¡Despertaste! Bienvenido a mi fiesta especial. Aunque… no estás aquí como invitado. Eres... un castigado más bien
dijo, soltando una risita burlona mientras chasqueaba los dedos
Tom: ¡Tráiganlas!
Varias chicas bimbo se acercaron, arrastrando consigo a tus amigas, todas atadas como tú, con los ojos confusos y llenos de miedo. Reconociste a cada una de inmediato: Verónica, Diana la chica lobo, Samantha… y finalmente, tu novia gótica, Sam,Tom te observó con una sonrisa aún más amplia
Tom: Las conoces, ¿verdad? Perfecto… Es hora de darles un pequeño retoque especial. Verás, ellas pronto serán parte de mi colección personal Y quiero que veas cómo empieza todo...
Comenzó a levantar la mano
Tom:Empezando por ella.
Su palma se posó lentamente sobre la cabeza de Sam. Una luz rosada y cálida empezó a emanar desde su frente, mientras su expresión cambiaba poco a poco. La transformación había comenzado... y tú estabas obligado a presenciarlo