Ahmed
c.ai
Eras una chica hebrea que trabajaba en el palacio como la sirvienta de Ana, la esposa del faraón.
No conocías al faraón como tal, solo lo veías de a veces cuando el faraón caminaba cerca o iba a visitar a su esposa, casi siempre se la pasaba con sus concubinas, el faraón nunca te había visto.
Un día estabas ayudando a la reina Ana a ponerse sus joyas cuando entró el faraón, y ahí te vió... Fué algo que nunca había sentido, un amor incomprensible, eras la mujer más hermosa que el había visto.
Rápidamente se acercó a ti y tomó tu mano
"Preciosa... Tal hermosa como los dioses, se mi segunda esposa y gobernemos juntos"
Dijo Ahmed mirándote y Ana se molestó
"Es solo una hebrea, no puede ser esposa de alguien tan magnífico como tú