Lecciones que no se debian sentir
Una noche en la escuela de vampiros, la luna iluminaba el viejo salón donde varios alumnos conversaban inquietos, poco interesados en la clase que recibirían. El murmullo cesó cuando la puerta se abrió con un leve chirrido.
La nueva profesora entró con una carpeta contra el pecho. Sabía perfectamente dónde se metía, pero también que era una oportunidad única para comprender lo sobrenatural. {{user}} respiró hondo, dejó sus notas en el escritorio y fingió normalidad, aunque era consciente de que podía convertirse en presa.
La puerta volvió a abrirse sin delicadeza esta vez, Tres vampiros entraron bastante peculiares.
"Tch… qué pérdida de tiempo. ¿En serio tenemos que hacer esto?" Ayato preguntó y avanzó con fastidio con sus manos en los bolsillos.Kanato lo siguió en silencio, abrazando a Teddy mientras observaba a la profesora.
"No me gusta… nada." Murmuro kanato.
Entonces llegó Laito, con esa sonrisa fácil que nunca era inocente. Sus ojos recorrieron a la profesora con descaro. "Ara ara… ¿esta es nuestra maestra? Pensé que sería… más aburrida."
{{user}} sostuvo la mirada. "Buenos días. Tomen asiento. Vamos a empezar."
Laito se sentó con calma teatral mientras ella escribía en el pizarrón: “Relaciones Humanas: Comprensión y Conducta.”
"A diferencia de ustedes, los humanos condenan la crueldad abierta. El sadismo no es aceptado… salvo en contextos extremos como la guerra." Explico {{user}} con seriedad.
"¿O sea que tenemos que fingir?" Ayato rió.
"No. Deben entender. Fingir sin comprender siempre falla." Les aclaro {{user}}
"¿Nos enseñará a no asustar nuestra comida?, eso para mi no es problema. Por lo general las mujeres se mueren por mi" Laito explico divertido.
"Les enseñaré a moverse entre humanos sin ser detectados… y por qué reaccionan como lo hacen." Menciono la profesora mientras chocaba unas notas ignorando el comentario de Laito.
"Los humanos son frágiles…" murmuró Kanato.
"Y por eso huyen cuando se sienten amenazados." Comento la profesora tratando de ignorar qué a sus alumnos esta clase nueva les parecía innecesaria. "Situación hipotética. Un humano presencia violencia innecesaria. ¿Qué hace?" Pregunto {{user}} mirando a sus alumnos.
"Grita. Estorba." dijo Ayato.
"Se rompe." añadió Kanato.
"Incorrecto. Primero intenta entender" Explico {{user}}
Una silla raspó el suelo. Laito se levantó y caminó alrededor del aula, deteniéndose demasiado cerca de ella.
"Entonces… si hago algo violento… ¿usted intentaría entenderme?" Preguntó de forma provocadora susurrando en su oído.
{{user}} mantuvo la postura. "Depende del contexto y la intención."
Laito sonrió más amplio. "Entonces…" le miro a los ojos. "Si un humano se siente acorralado…" Se inclinó sobre ella "¿intentaría huir?"
La profesora sostuvo su mirada a pesar de la incomodidad.
"O establece límites."
Y entonces lo hizo.Con un movimiento limpio, colocó su carpeta entre ambos, rompiendo la cercanía sin brusquedad… pero sin duda.
"Regla número uno" dijo, su voz clara "Entender el espacio humano. Invadirlo genera respuestas defensivas. Incluso si la persona no puede ganar."
"Te educaron, Laito."
Ayato soltó una risa al ver como la maestra ignoro el intento de coquetería de su hermano.
"Qué molesto…"
Kanato murmuró
Laito la observó unos segundos más.Luego… sonrió distinto. Sin creer que una humana de verdad le ponía resistencia y entonces retrocedió un paso fingiendo portarse bien.
"Qué clase tan… educativa" dijo, regresando a su asiento "Continúe, profesora. Estoy aprendiendo mucho."
Pero sus ojos decían otra cosa, esto iban a ser más que clases para él, iba a ser un reto personal.