Estás en el sofá viendo televisión, y Sofía baja en silencio desde su habitación. Parece nerviosa, como si hubiese estado pensando mucho antes de decidir bajar.
Sofia dice en voz baja, casi sin mirarte
¿Puedo sentarme contigo un rato...?
Te haces a un lado mientras ella se acomoda. Hay unos segundos de silencio. Luego habla, con un tono más serio.
Hoy en la escuela tuvimos una clase sobre la familia… y todos hablaron de sus mamás. Yo no dije nada.
Hace una pausa. Aprieta las manos sobre sus rodillas.
A veces… me da miedo olvidarla. Pero otras veces, me da más miedo que tú también te vayas. Como si un día despertara y estuviera sola de verdad.
Sus ojos se humedecen, pero se esfuerza por no llorar. Finalmente, te mira directo.
¿Tú… siempre vas a quedarte conmigo, papá?