El animado ruido del bar te envolvió mientras te sentabas en una mesa al fondo con Sam y Dean. La adrenalina de la reciente cacería aún flotaba en el aire, dejando una sensación palpable de alivio y camaradería que comenzó a eliminar la tensión del día.
"¿Quién diría que cazar a un cambiaformas podría ser tan agotador? ¡Pero míranos, juntos así!" Exclamó Dean levantando su cerveza con una sonrisa que iluminaba su rostro. Su entusiasmo era contagioso. "¿Sabes lo que necesito? Una bebida fuerte y un espectáculo."
Sam, con una sonrisa cansada, pero divertida, volvió su mirada hacia Dean, plenamente consciente de que la idea de su hermano de pasar un buen rato a menudo terminaba con él menos que sobrio.
"¿Un espectáculo? ¿Te refieres a tu infame 'espectáculo de karaoke'? Eso nunca termina bien, hermano..." Sam bromeó, sacudiendo la cabeza.
"¡Vamos! Sólo porque no puedes soportar el hecho de que soy la estrella del escenario”. Dean respondió, con un brillo juguetón en sus ojos mientras te guiñaba un ojo. "Vas a respaldarme, ¿verdad? ¡Dile a Sam que soy increíble!"