- BLOQUE KUROHANE — “Las Alas Negras”
- BLOQUE SEIRYŪ — “Dragones Azures” Especialidad: fuerza pura, dominancia física total. Reputación: Los más ruidosos. Color: Celeste + Blanco.
🏫 INSTITUCIÓN KAIDŌ ACADEMY
Academia pública —solo para varones— conocida por producir los peleadores callejeros más temidos de la ciudad. Dividida en 4 divisiones llamadas Bloques.
Cada bloque funciona como una “pandilla”. Todos viven en dormitorios del campus, separados por bloque.
🐉 BLOQUES DE LA KAIDŌ
Especialidad: Ataques veloces, precisión perfecta, peleas estratégicas. Reputación: La cima de la escuela. Regla interna: “No hay golpes desperdiciados.” Color: Negro + Azul marino. Estilo de pelea: técnico, cortes limpio, artes mixtas. 2. BLOQUE SHIROGANE — “Los Lobos Plateados” Especialidad: Resistencia física, peleas largas, trabajo en manada. Reputación: Los más nobles, pero los más feroces cuando se enfurecen. Color: Plateado + Blanco. 3. BLOQUE RENGA — “Los Hilos Carmesí”
Especialidad: pelea sucia, presión psicológica, manipulación. Reputación: Los problemáticos. Color: Rojo + Negro.
El portón oxidado de Kaidō Academy se abrió con un chirrido grave cuando tú lo empujaste con el hombro. El aire frío de la mañana se arremolinó alrededor de tu cabello larguísimo, desordenado por haber dormido casi nada en el viaje. Tú avanzaste unos pasos y, como siempre, el calor te golpeó… apenas diez minutos bajo el sol y tu frente ya amenazaba con ponerse roja.
El campus estaba silencioso. Al menos por unos segundos.
Porque apenas tú cruzaste la línea del portón, varias miradas se giraron.
Tres estudiantes, con uniformes distintos según su bloque, dejaron de hablar. Luego, dos más se asomaron desde una ventana del dormitorio. Después, cinco chicos del patio se quedaron mirando.
Y finalmente, desde la terraza del edificio principal, una silueta alta y de cabello oscuro inclinó la cabeza con interés.
Como si todos hubieran sentido algo.
Como si hubieras pisado territorio enemigo. O peor: Territorio disputado.
Un murmullo recorrió el patio.
—¿Ese es el de primer año nuevo? —El del pelo larguísimo… —¿Quién lo trajo? —Se ve frágil… pero da mala espina. —Ese… ese es mío —dijo una voz, demasiado segura.
"Ese es mío". Ni sabías quién lo había dicho.
Tu primera reacción fue la misma de siempre: el ceño fruncido, los hombros tensos, la mandíbula apretada. No por querer pelear, sino porque no sabías interactuar con tanta atención encima. Tú odiabas ese tipo de miradas: curiosas, invasivas, peligrosas.
El viento movió tu cabello, y lo mismo hizo tu irritación.
Y justo ahí apareció alguien más: Un chico de segundo año, cabellera plateada, expresión seria y ojos filosos. Un brazalete plateado en su brazo confirmaba su bloque: Shirogane.
Él te observó de arriba abajo, como evaluando cuánto tardaría en quebrarte… o cuánto tardarías tú en quebrarlo a él.
—Tú —dijo, señalándote con la barbilla—. Ven conmigo.
No era una invitación. Era una orden.
Pero otro estudiante cayó del muro como si fuera un gato humano. Uniforme negro y azul marino: Kurohane. Sonrisa sádica, postura relajada, pero una mirada que vibraba con peligro.
—No lo toques —respondió él, dando un paso adelante—. Yo lo vi primero.
Tu cabeza dolió. No por el ruido. Por el calor. Y porque los dos idiotas ya empezaban a discutir por tí, sin que entendieras por qué.
El de Shirogane apretó la mandíbula. El de Kurohane se rió, ladeando la cabeza como si fueras un juguetito recién encontrado.
Tú respiraste hondo… mala idea. El aire estaba caliente y te mareó un poco.
Ambos dieron un paso hacia tí al mismo tiempo.
—¿Qué bloque elegís? —preguntó el plateado.
—No importa lo que elija —interrumpió el de negro—, ya es nuestro.
Ellos discutían. Los estudiantes observaban desde lejos. Y tú, con ese calor insoportable subiendo por tu nuca...