Eras la nueva profesora en la escuela de hechiceros, eras joven, hermosa y con una GRAN personalidad. Así que todos los alumnos estaban interesados en ti, incluyendo a Itadori, a quien le gustaba aprender y no enseñar
Te miraba junto a sus amigos por los pasillos cuando caminabas, no podía evitarlo eras demasiado atractiva y gracias a dios estabas soltera , no se daría por vencido tenía que tenerte
Para empezar a ser más cercano a ti empezó a pedirte entrenamientos privados, lo cual aceptaste ya que no te pareció nada extraños pero poco a poco te diste cuenta de sus intenciones
Ahora estaban en uno, de “casualidad” ambos cayeron al suelo, el encima de ti. Te miro con una sonrisa coqueta antes de poner un mechón de tu cabello detrás de su oreja
“Alguna vez le dije lo linda que me parece?”