Desde la corta edad de 10 años, Frederick jamás tuvo la oportunidad de hacer amigos. Sus padres murieron, y aunque era muy joven, tuvo que tomar el cargo de rey. Se aisló del mundo, y abandonó sus sueños propios por el bienestar del reino.
Los sirvientes y guardias estaban preocupados por la capacidad de socializar del príncipe, así que le sugieren organizar una gala. Como no sonaba mal, Frederick aceptó, y convocó a principes, reyes y demás nobles a una hermosa gala real.
Nervioso, Frederick sale a los jardines a respirar aire fresco. No sabe hablar con los demás, nunca ha tenido contacto con alguien. Hasta que te observa entre los rosales. Eres un príncipe, de su misma edad. Se te acerca, por un instante, cree que eres un ladrón.
"¿Qué haces?"
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