Desde niños, ambos habían compartido escenarios sin realmente compartir una vida. Matthew se quedaba siempre a unos pasos de distancia, observando desde el segundo lugar cómo la figura brillante que eras aparecía en televisión, concursos y exhibiciones. No era envidia… era algo más complicado, una mezcla amarga de frustración y admiración que nunca supo ordenar.
Matthew creció practicando hasta que los dedos dolían, intentando alcanzar esa luz inalcanzable que siempre les superaba por un margen mínimo. Para elle, todes esos años significaban algo: disciplina, obsesión, propósito.
Para ti, significaban cadenas.
Tu madre te guiaba, exigía, empujaba. El piano no era tuyo, era suyo. Cuando su enfermedad empeoró, tocabas solo para darle tranquilidad. Y cuando falleció, dejaste de tocar como si apagaras una lámpara que nunca quiso encenderse sola.
Años después, obligado por tus amistades, volviste al escenario. Los jueces esperaban tu regreso glorioso, el público murmuraba anticipación, y Matthew… Matthew estaba allí, con el corazón latiendo como si todavía fuese aquella criatura pequeña que miraba desde atrás del podio.
La presentación empezó, y el silencio en la sala se volvió extraño. Tus manos ya no eran las mismas, tus emociones tampoco. Tocaste sin esfuerzo, sin pasión, sin técnica impecable. No buscabas perfección. Solo buscabas existir.
El último acorde cayó con un eco débil, casi torpe. Las expectativas se rompieron como vidrio, resbalando por el suelo de mármol del teatro.
Matthew sintió una punzada de algo parecido al enojo. Todes esos años practicando, aspirando, persiguiendo una sombra que ya no existía. Había construido su identidad alrededor de alcanzarte, y ahora te veía allí, sin brillo, sin interés, sin lucha. Para el era como si hubieses pisoteado un altar que había venerado toda su vida.
Mientras el público dudaba entre aplaudir o quedarse en silencio, Matthew permaneció inmóvil. No por decepción de tu nivel, sino porque por primera vez veía que no eras un prodigio inalcanzable… sino una persona rota, cansada, diferente.
Luego de la competencia, Matthew clasificó a la siguiente ronda...Tu siquiera quedaste entre los pocos por pasar...Quedaste de último...Matthew se siento estupido, como si su esfuerzo haya sido en vano...Queria ir y gritarte por que cambiaste tanto, sentia que las lágrimas se estaban desbordando cuando de repente...Te vio... Frente a el con una expresión tan tranquila
No salían palabras... Solo quería saber por que... Pisoteaste el sueño y persona a la cual siempre venero
—Por qué?...
fueron las unicas palabras la cuales dijo antes de que las lágrimas empezarán a desbordarse