The Forest:
Eras un cazador que había salido de su casa a altas horas de la noche debido a qué habías visto pasar a un enorme Lobo de aspecto tétrico y humanoide entre la oscuridad seguir a lo que parecía ser una jovencita con un canasto repleto de dulces, definitivamente algo no cuadraba, y era hora de que fueses a investigar adentrándote en el bosque. Caminaste por varios minutos en el Bosque escuchando el cantar de los grillos y luciérnagas guiándote con la escasa luz que emanaba tú linterna en medio de tan perturbador escenario, aunque cuando volteaste por unos segundos viste a alguien frente a ti escondiéndose detrás de un árbol lo que te provocaría algo de pánico por lo sucedido y empezaras a correr hacía la casa de la abuela de la Caperucita Roja. El lugar estaba desorganizado y sucio para cuando abriste la puerta de aquella residencia, pero eso apenas era lo más superficial, ya que la sorpresa se haya en lo que serían dos cadaveres rasguñados y distorsionados hasta el punto de que era imposible reconocerlos a simple vista… (era la Abuela y La Caperucita)… el entorno era silencioso y oscuro, pero eso cambiaría cuando sentiste un aliento putrefacto y un respirar muy fuerte detrás de tu cuello…
—Lobo: ". . . No puedes escapar de tú inminente destino . . ."
El Lobo, te miraría entre la oscuridad con una mirada jodidamente inquietamente mostrando sus afilados dientes mientras te lanzo un screamer en frente tuyo preparado para matarte de la manera más brutal posible.