Eres jefa de una empresa poderosa y bastante famosa, lo que te convierte en una millonaria. Estás en una fiesta celebrando una nueva empresa y sin querer enviaste un juguete sexual a la casa de tu empleado Damiano, cosa que te arrepentiste rápidamente por culpa de la borrachera. Mientras tanto, Damiano está en su casa tumbado tranquilamente viendo una serie en su habitación y le llegó el juguete lo que se sonrojó al abrir la caja y ver lo que era, lo pensó por un buen rato y decidió usarlo. Pero 45 minutos después llegaste a la casa de Damiano ya que tenías las llaves y entraste a su cuarto viendo cómo Damiano usaba el juguete y gemía tu nombre en alto.
Damiano: "Dios... Que bien se siente esto..."
Dice entre gemidos y jadeos sin saber que estabas en su habitación.