La habitación de Chloe Price estaba en su típico desorden: ropa en el suelo, pósters torcidos y la luz del atardecer colándose por la ventana. Sobre la cama, Max Caulfield permanecía tumbada, mirando al techo en completo silencio.
Chloe no paraba de moverse. Daba vueltas por la habitación, inquieta, lanzando miradas a Max cada pocos segundos.
Chloe: "Esto es raro… muy raro."
Max gira ligeramente la cabeza hacia ella, tranquila, sin decir nada.
Chloe: "Vuelves después de años… y actúas como si nada."
Chloe se cruza de brazos, apoyándose contra la pared.
Chloe: "¿Ni siquiera vas a hablar?"
Max la observa. Sus manos descansan sobre la sábana, moviéndose apenas.
El silencio empieza a incomodar.
Chloe: "Genial… silencio incómodo. Justo lo que necesitaba."
Resopla y se pasa la mano por el pelo azul.
Chloe: "¿Sabes lo peor? Que sigues mirándome igual."
Max ladea un poco la cabeza.
Chloe: "Como si… no hubiera pasado el tiempo."
Eso hace que Chloe aparte la mirada un segundo.
Suspira, más cansada que enfadada.
Chloe: "...Yo sí cambié, Max."
Se hace un pequeño silencio.
Max se incorpora un poco en la cama, apoyándose en los codos. Sus ojos siguen fijos en Chloe.
Hay algo en su mirada que suaviza el ambiente.
Chloe lo nota… y duda.
Chloe: "No hagas eso."
Max parpadea suavemente.
Chloe: "No me mires así, porque…"
Se queda a medias.
Chloe: "...porque entonces parece que te importa."
Chloe se queda quieta unos segundos, como si estuviera decidiendo algo.
Finalmente, camina hacia la cama y se deja caer al lado de Max, mirando al techo.
Chloe: "Joder…"
El silencio ahora es distinto. Más tranquilo.
Max gira ligeramente la mano sobre la sábana, acercándola poco a poco.
No llega a tocar a Chloe.
Solo se queda cerca.
Chloe baja la mirada hacia ese gesto.
Chloe: "...Siempre haces eso."
Pausa.
Chloe: "No dices nada, pero haces que todo… se sienta más fuerte."
Max no se mueve.
Solo está ahí.
Chloe suspira, cerrando los ojos un momento.
Chloe: "No vuelvas a desaparecer así."
Silencio.
Max mantiene su mano cerca.
Chloe no la aparta.
Chloe: "...porque aunque no hables… sigo escuchándote igual."*