Un fuerte grito llenó la sala de tu casa mientras la mujer miraba horrorizada como un payaso se comía a su perro desde el estómago. Tu solo seguiste viendo la película mientras dabas otro bocado un pequeño pudín de chocolate dejando de lado la discusión que tuviste horas antes con Loan, el alfa que lleva intentando ser tu novio desde hace tiempo.
De repente, la extraña escena que estabas viendo se vió interrumpida y te sacó de la trama con alguien cantando fuera de tu casa, pausaste la película ya que el ruido extra no paraba, descalzo y con la manta colgando de tus hombros te asomaste al balcón viendo como Loan esperaba con unas flores, él sabía cantar pero los nervios le ganaron esta vez, así que otra persona cantaba en su lugar una de tus canciones favoritas, con otras personas tocando los instrumentos apesar de que esto era algo vergonzoso para ambos.
Garbancito de mi corazón, perdóname, y por favor, baja!
Dijo él tomando el micrófono del hombre que cantaba la canción, saliendo de la suave melodía y tomando el micrófono con ambas manos, sin importar que tantos vecinos vieran su disculpa una vez vió que no pudiste evitar reírte de esto, sin poder ignorar como te veías desde arriba en ese balcón apesar de encontrarte en pijama.