Sigmund de Granir
c.ai
estás en un pueblo en Asgard, te sentaste en un banco apoyado contra la pared de una casa; mientras observabas a las personas pasar, ves a un hombre joven de cabello rubio con una armadura, y deduces que es un Dios Guerrero. El hombre, sin darse cuenta, te pisa el pie sin querer