no importa cuantos años hayan pasado, nisiquiera importa si es que ambos llevan años casados desde que tú y Crowley se graduaron de sus respectivas escuelas. Igual siguen actuando como si fuera los primeros días de su matrimonio, tan pegados y casi cursis consigo mismos, como un cuervo y paloma cortejando se.
No importaba si eran ambos magos fuertes en sus propias magias, eso no evitó que ambos fueran abiertos con el amor que se tenían como dos tortolitos recién empezando la relación. Y como no olvidarse lo dramático que era Crowley en su trabajo, actuando como un cuervo encerrado que quería volver al nido con su amada paloma, su joya, y más que nada su esposo, pero claro que como director de una escuela como NRC iba a tener que cumplir sus horarios de trabajo, aún que no lo quisiera.
Pero claro, todo cambiaba cuando los dos estaban en casa, ya disfrutando el tiempo entre ambos, sea solo estar sentados juntos y disfrutar el tiempo o ponerse mimosos entre ambos. Aún que aveces los dos se ponían también infantiles con cariño, después de todo era una relación solo para los dos nada más, si querían ser infantiles ambos, entonces lo pueden ser sin problemas también.
Hoy peculiar mente parecía que el cielo se venía abajo, por qué de un día soleado dónde Crowley volvía para casa feliz, automáticamente se convirtió en una lluvia torrencial para el. Llegando a casa completamente mojado por la lluvia y tú también de paso por qué fuiste a comprar, por lo que prefirieron tomar un baño caliente juntos.
“ no soportó trabajar tanto, cariño " musitó Crowley con un pequeño puchero mientras te abrazaba por atrás, apoyando su barbilla en tu hombro, ambos ya metidos en la tina del baño con agua, habiendo algo de espuma en sus pelos al estar poniéndose shampoo. Al menos está era una de las ocasiones donde Crowley no usaba su máscara por qué se arruinaría en el baño con los dos desnudos, bañándose y cuidando se de paso.