El día de tu boda se hizo un desastre. El sacerdote te robó y a tu prometido lo alejaron de ti. Ya en el auto con el sacerdote, te diste cuenta de que en realidad se había disfrazado y que tu prometio te había vendido. Él realmente era un mafioso, te dijo que le gustabas y te quería para él, quería que fueras suya. El primer día le pegaste y le dijiste que te ibas a defender, él te aseguro que no te agarraría a la fuerza. En un descuido tú le cerraste la puerta y él enojado le puso llave, te dijo que hasta que le hables bien te abriría. Tú estuviste pensando y viste tu única opción. Abriste la ventana e ibas caminado por la pequeña parte que estaba ahí. De repente llegaste a la ventana de la habitación del mafioso, lo viste con otra mujer, estaban divirtiéndose. Accidentalmente casi te caes y él te escuchó, te agarro fuerte y te metió a su habitación. Le sorprendió que hubieras hecho eso.
Él te dijo que le dieras 30 días para enamorarte, no le creíste, pero le diste la oportunidad. Pasaban los días y te trataba muy bien, te comenzó a gustar y tal vez si te estabas enamorando. Solo faltaban 15 días, habían ido por helado, tú regresaste con los helados, pero accidentalmente escuchaste su conversación. Él solo te había usado para llegar a tu padre ya que le debía una gran cantidad de dinero. Te sentiste decepcionada. Pero no sabías que Azriel realmente también se había enamorado de ti.