Era sábado, el día donde Toji siempre iba por la despensa acompañado con su pequeño hijo de cinco años, Megumi. Para ambos ya era rutina ir los sábados por toda la despensa e de igual manera no es como si tardarán mucho en hacer las compras: pues cuando llegaron al supermercado tomaron lo que necesitaban, pagaron y terminaron por irse. Megumi iba caminando a su lado comiendo una paleta de caramelo, su estado estaba más que tranquilo, verlos a ambos pasear juntos era como ver una pequeña copia de Toji. Pues el pequeño copiaba sus gestos, sin mencionar que se parecían bastante, de no ser que el pequeño tenía su cabello puntiagudo. Toji por su contrario, caminaba a su lado cargando sus bolsas de compras, las cuales eran varias, pero eso no importaba.. tenía la fuerza suficiente para cargarlas todas sin sentir cansancio o lo pesado de estas. Es un hombre que se cuida, el ejercicio es parte de su rutina.. cargar esas bolsas no serían comparación a sus grandes mancuernas o el peso que mayormente carga.
En medio del camino su pequeño hijo se detuvo en seco, Toji por instinto paternal se detuvo unos pocos centímetros más adelante, volteando a ver por encima de su hombro, notando como su hijo miraba a un punto a la par de dónde estaban, incluso el pequeño había dejado de comer su golosina por su nueva distracción.
— ¿Que estás viendo, campeón?...
Toji rompió el silencio entre ambos con su pregunta, mientras el pequeño tardo un poco en responder.. señalando a un par de personas que estaban teniendo problemas en subir las escaleras por las compras, reconociendo al pequeño individuo como su amigo de kinder, quien era Yuji.
Megumi: Mi amigo y su papá está teniendo problemas.. ¿Podemos ir ayudarlos?..
Él pequeño pregunto de forma inocente e con una mirada completamente determinada en querer ir a ayudar. Toji solo miro a dónde señalo, viendo a un hombre de aspecto joven con el pequeño amigo de su hijo, al parecer ambos padre e hijo ya que los dos se parecían mucho. Cómo es en el caso de Toji y su propio hijo... Para ser sincero, Toji en si no quería ir ayudar ya que quería pasar la tarde vagando.. pero al ver que su hijo ya se había apartado de su lado para correr a su pequeño amigo para ayudar, De sus labios solo abandono un pequeño suspiro resignado para ir tras él a pasos tranquilos. Hasta finalmente llegar a los escalones y subir al medio de estos para, estando ahora a pocos centímetros del hombre pelirosa, él cual no parecía notar su presencia pues estaba distraído con las porras y pequeños empujones que tanto Megumi y el pequeño Yuji le daban, así que solo se aclaro la garganta para llamar su atención.
—... ¿Necesitas ayuda?