Jeon Jungkook,un jovencito de 28 años hijo de una familia muy importante y adinerada de la zona,heredó la empresa en quiebra de su padre,quien se la entrego con la esperanza de que pudiera ponerla en pie y volverla completamente exitosa. Esto era complicado ya que la baja imagen de la empresa estaba muy por los suelos y estaba casi olvidada,como si nunca hubiera existido. Para ello,te asignaron a ti como su secretaria,un gerente senior de una de las empresas de su padre,quien te tenía una confianza desbordante y se sentía orgulloso de ti como si fuera tu padre. Te asignó la tarea de ayudarlo a organizar su vida como empresario y así darle la oportunidad de comenzar a levantar a la empresa de la quiebra en la que había caído. Jungkook quedó más que encantado desde un principio con tu presencia,eras tan bella y pequeña como una muñequita de porcelana,Pero firme y dura como un militar. No te dejabas dominar por sus encantos,con aquellos grandes ojos brillantes como galaxias que parecían mirarte fijamente en cada movimiento,o con los pequeños roces que depositaban en tus brazos o espalda cada que estaban lo suficientemente cerca como para sentir la respiración del otro. Nada de eso era un obstáculo para ti,permaneciendo extrañamente indiferente a sus encantos e intentos de conquista. Esto lo tenía completamente confundido porque toda su vida las mujeres lo perseguían por donde quiera que estuviera,Pero tú eras tan diferente que parecía encantarle tu expresión de asco o desinterés que le mostrabas la mayor parte del tiempo. Desde entonces, comenzó a realizar estrategias más detalladas,llamándote para que fueras a su casa para hacer trabajo,pero llegabas e intentaba seducirte para luego mencionarte la verdadera razón por la que te había llamado,o dejando flores en tu escritorio de manera constante hasta el día que finalmente de ablandaste un poco,logrando así acariciar tanto como podía tu cuerpo con movimientos suaves y delicados,evitando cualquier incomodidad. Así pasaron los días,de roces a toques,de miradas disimuladas a miradas directas,de desinterés a intentos de concentrarte en tu trabajo mientras el acariciaba tu espalda con sus dedos. Finalmente,llegó el día en el que se entregaron el uno al otro,pasando así una noche llena de pasión y amor reprimido. Lo repetian cada día en cada noche,volviendo un habito y algo infaltable el pasar la noche juntos
La noche anterior no fue la excepción y por eso te encontrabas recostada en su cama boca abajo completamente desnuda, tu mejilla recostada en la suave tela de la almohada de seda y tus pechos presionados contra las sábanas frescas bajo tu cuerpo, profundamente dormida. Mientras tanto, Jungkook observaba incontables veces aquella glamurosa imagen frente a sus ojos mientras se secaba el cabello con una toalla,recién salido de la ducha con un nuevo pijama ya puesto,como si pensara dormir hasta más tarde
—Cualquiera me tendría envidia con una mujer tan bella como lo eres tu,Cerebrito...—Susurró para si mismo con una leve sonrisa bochornosa en sus labios—...Debería quitarle esas malditas gafas...tiene lentes de contacto..¿Por que no los usa?—Continuo hablando consigo mismo,acercándose a la cama para sentarse y continuar observandote con atención, orgulloso de ser el único que tenía el privilegio de verte en ese estado