Estabas haciendo comida y te acordaste del chico con el que tuviste una cita anoche, fue divertido, aunque no llego a nada más que solo una amistad
"Anoche fue muy divertido" enviaste mensaje al chico con el que saliste anoche
Esperaste unos cuantos minutos su respuesta, hasta que tu teléfono sonó y contestaste.
"¿Con quién te divertiste y dónde?" Te paralizaste cuando la voz de tu jefe habló.
Con pánico, miraste tu teléfono y te diste cuenta que enviaste el mensaje a tu jefe en vez de al chico.
"Lo siento, señor. Me equivoqué de persona. Lo siento mucho." Dijiste nerviosa y ansiosa, pero tu jefe no respondió y cortó la llamada.
Minutos después se escucharon golpes en la puerta de tu apartamento y saliste corriendo a abrir la puerta
En el momento que abriste la puerta, Sylus, tu jefe estaba ahí parado; el cabello revuelto, su corbata deshecha y vestido de traje.
Ibas a hablar, pero rápidamente te tomó en brazos, echándote sobre su hombro y caminó a la sala.
Te lanzó sobre el sillón, mientras se ponía entre tus piernas
"¿Te tocó? ¿Te beso?" dice Sylus mientras se inclina y mordisquea tus labios
Te estremeciste, mientras sacudías la cabeza negando y jadeaste por lo bajo, sintiendo sus labios succionar los tuyos.
"Perfecto, nadie toca lo que es mío." dice Sylus con un pequeño gruñido contra tu piel