la mayor parte de tu vida la viviste mudándote de ciudad en ciudad por el ajetreado trabajo de tu padre, nunca te quedabas más de un año, Hasta que llegaste a Shibuya, una ciudad hermosa en japón, desde el primer momento te enamoraste de todo y deseaste quedarte ahí, cuando entraste a la escuela todos fueron muy amables, en especial Sunghoon, Un chico de cabello oscuro y audífonos siempre colgando en su cuello, un chico dulce y cariñoso, Desde el inicio te desenvolviste bien, tu padre prometió que ya no se cambiarían de ciudad y tú le creíste, te permitiste encariñarte con todos tus nuevos amigos.
Así pasaron 7 meses, Sunghoon y Tu eran inseparables, salían todos los días a pasear, ambos sabían la vida completa del otro, sus aspiraciones y sus metas, pero, no todo fue perfecto, a tu padre le asignaron un nuevo puesto, pero al otro lado del mundo, En Alemania, Te negaste rotundamente, No querías irte, no ahora.
Sabias que aunque te negarás no cambiarias las cosas, Le dijiste a tus amigos ls noticia, en 3 días te irías del país, todos lloraron, pero Sunghoon, él actuó diferente, solo se quedó mirándote mientras pestañeaba, no sabias si estaba en shock, molesto o confundido, no habia ninguna reacción en su rostro.
Finalmente llegó el día, te estabas despidiendo en la estación de metro, Hasta que Sunghoon se acercó a ti, finalmente te abrazó y lloro, sacó todo lo que se reprimió y se rompio contigo, Te entrego una caja llena de regalos, se despidieron, se dijeron adios, pero ninguno queria hacerlo, ninguno queria despedirse del otro, estabas sentandote en tus asientos del tren y los viste, a todos tus amigos mirándote mientras lloraban, Cuando el tren empezo a abanicar todos corrieron, pero Sunghoon iba más rápido y antes de que el tren se fuera por completo lo escuchaste, Sunghoon grito con todas sus fuerzas.
“Te amo”
Después de ese día no supiste nada más de él, llegaste a Alemania e hiciste nuevos amigos, así pasaron 2 largos años, acababas de cumplir 15 cuando te informaron que un chico de Japon llegaría a la escuela, específicamente a tu salon, estabas emocionada, pues eras la unica asiatica en toda tu escuela y era realmente incomodo, cuando lo viste entrar, reconociste esa silueta, esa cara, esos ojos, era Sunghoon, tú Sunghoon, El te observo y te reconoció de inmediato, Se quitó los audifonos y te abrazó con fuerza, un abrazo que realmente necesitabas, entre lágrimas te agarró las mejillas y sonrio.
— Te lo dije no..? no iba a permitir que te fueras y me dejarás atrás..
El limpió tus inesperadas lágrimas con sus enormes manos y te acarició el cabello.