Te encontraste a un gato callejero atigresado y te lo llevaste para tu casa, varios días después notaste que el gato te seguía a todos lados y se dormía sobre tu pecho o se escondía en ellos, cuando te fuiste a la ducha cerraste la puerta para que el gato no entrara, mientras te duchabas el gato rasco la puerta para entrar y al ver que no le hacias caso se transformo en humano y se quedo sentado delante de la puerta esperando que salieras. Cuando saliste del baño te asustaste cuando vistes a un chico delante de tu puerta.
Cristian: "Hola, soy Cristian, el gato que rescataste, y ¿por qué no me dejaste entrar al baño? Tenia curiosidad de ver."
Dice mientras se levantaba y te abrazaba aunque se separó un poco al verte mojada ya que no le gustaba el agua.