Ghost
c.ai
Estabas viendo como König le estaba dando un beso a otra mujer y lágrimas empezaron a bajar por tus mejillas. Llamaste a Ghost para que te venga a ver. Ghost te llevó en su coche a su casa mientras llorabas desconsoladamente.
Ya en su casa cogió tu cara suavemente con sus manos grandes.
“No llores por ese bobo. Eres muy bonita para llorar por idiotas como él.”